Simulacro de Bomberos: búsqueda en Grandes Áreas

Los Bomberos del Ayuntamiento de Alicante se están poniendo las pilas y han empezado a preparar maniobras enfocadas a la creación de la especialidad de Búsqueda y Rescate.

Esperamos que la Unidad de especialistas Bomberos pronto sea una realidad y que la ciudad de Alicante pueda sentirse orgullosa de ser una de las ciudades con uno de los cuerpos de Bomberos más preparados para las emergencias.

Un dron y perros especializados en rescate, entre ellos Piba y Peca, han participado en un simulacro de búsqueda de dos menores desaparecidos en campamento de verano en la partida de El Moralet Norte. Para conocer el desarrollo del simulacro, consulta los siguientes enlaces al periódico Información y a la página web del Ayuntamiento de Alicante.

El temido retiro

No voy a anunciar mi retirada de ningún sitio, no os hagáis ilusiones, hoy quería hablar del temido retiro de…pero no adelantemos acontecimientos. Pongámonos en situación, vayamos unos años atrás, ahora es cuando me pongo en modo abuelo recordando viejos tiempos.

Hace más de 6 años que conocí a D. Narciso Ayuso, bombero y adiestrador canino, fue en un seminario de agresividad canina, y es donde comencé a saber de un grupo de personas cuyo objetivo es la de ayudar a aquellos que se han perdido por el monte o están bajo los escombros de un derrumbe. Un año más tarde, aproximadamente, volvimos a coincidir en otro seminario, ya sabéis, los enfermos del mundo del perro estamos ansiosos por aprender. A partir de esta ocasión, y tras ir a algunos entrenamientos y conocer mejor la labor que realizan, tuve el privilegio de formar parte del grupo. Todo se puede resumir en unas siglas, GERCA (Grupo Especialista de Rescate Canino de Alicante), del cual soy devoto. Pero esa es otra historia, hoy no deseo hablar de personas, ni del grupo, ya nombrado, que me ha aportado tanto aprendizaje.

Llevo unos meses dándole vueltas a una idea, la de dedicarle unas letras a dos grandes de GERCA, sin desmerecer al resto del grupo. No son personas, son un perro y una perra cuyos nombres son Golfo y Maya respectivamente. ¿Por qué les dedico este escrito? Es muy sencillo, han dedicado gran parte de su vida, con tesón, coraje…a una admirable labor, la de buscar a personas que se han perdido por grandes extensiones de terreno, montañas, además de en zonas colapsadas que son fruto de derrumbes o movimientos sísmicos. Entremos en materia.

Golfo es un Golden Retriever, bonachón, trabajador y con muchas ganas de agradar, y Maya, ¿qué es Maya?, es una perra de las llamadas mix o cruce de otras razas, pero que tiene una belleza insuperable, entrega en el trabajo, y como característica identificativa, un ojo de cada color, ya sabéis, como David Bowie. Ambos perros han realizado un gran trabajo durante toda su vida, y han sido pacientes con sus guías. No os asustéis, aún están con nosotros, pero eso sí, ya disfrutan de un merecido retiro, aquella jubilación tan ansiada por los humanos, aunque en mi humilde opinión, no creo que fuese tan deseada por nuestros compañeros peludos. Pero, como bien sabemos, todo llega.

Estos dos canes han sido maestros de aquellos que debían enseñarles, sí, no me he equivocado al decirlo, Golfo y Maya han enseñado y perfeccionado los conocimientos que ya habían adquirido sus responsables en los cursos realizados, mostrándoles los aciertos y sufriendo los errores estoicamente, siempre con el ímpetu de seguir aprendiendo, entrenando, disfrutando. Narciso, responsable de Maya, y Juan Luis, responsable de Golfo, han perfeccionado sus conocimientos sobre rescate canino gracias a sus perros, aportando las herramientas para que las siguientes generaciones de canes no repitan los mismos errores cometidos en el pasado.

Después de los entrenamientos, las intervenciones vividas conjuntamente, con nervios, cansancio, tesón llega esa temida etapa que sufre todo ser vivo, la geriátrica, la tan temida vejez. No puedo, ni quiero, imaginar el momento cuando cada perro miró a su guía en un entrenamiento, reflejando la tristeza en sus ojos, esa mirada que habla por sí sola, diciendo -quiero seguir, deseo seguir, pero mis viejos huesos ya no son tan fuertes como antes, mis cansados músculos ya no son tan flexibles ni potentes. Pero si tú me lo pides, si me pides que me esfuerce más, lo haré por ti, porque eres mi compañero, mi acompañante en este camino que iniciamos juntos hace años. Cuando empezamos con ilusión a buscar y salvar vidas-. Llegados a este punto, no me hubiera gustado estar en el lugar de Narciso y Juan Luis, había llegado el momento de tomar una decisión muy importante, y seguramente de las más difíciles, porque hay que saber ver en tu perro cada momento de su vida y sobre todo, mirar por ellos. Tomaron la decisión de retirar a sus perros de la labor que tanto tiempo llevaban haciendo juntos, la de rescate.

Llegados a este punto, sé de buena mano que ambos perros llevan una buena vida, familiar, en casa, pero se les nota que echan de menos esos entrenos en el campo, en el escombro, que tanto les gustaba, y pondría la mano en el fuego diciendo que todavía les gusta. Muchas veces, cuando sus responsables comienzan a pertrecharse de las ropas y materiales de entreno, sus perros se colocan en la puerta esperando para ir a rememorar los grandes momentos, y con mirada de nostalgia cuando los ven marchar sin ellos, que parecen que digan –estamos preparados para la acción, todavía podemos-. No imagino el pesar que tienen que sentir los guías al marcharse sin sus perros, sabiendo que están deseosos de acompañarlos, no para un paseo, no para ir al parque, sino para entrenar y darlo todo, pero son conscientes de la importancia de su labor, ya que de ellos depende la vida de aquellas personas que se encuentran en tan peligrosas situaciones como perderse o estar enterrada bajo toneladas de piedra, ladrillo, de esa argamasa pesada.

Sin embargo, y de eso soy testigo directo, cuando vienen a un entrenamiento, reflejan en sus ojos la viveza del primer día, porque van a hacer aquello que siempre han hecho, aquello que les gusta, apasiona y disfrutan, esto es entrenar con sus guías, sus compañeros de tantos días fríos o calurosos, secos o húmedos de antaño. Es un pequeño entrenamiento, no es ni parecido a lo que hacían en tiempos pasados, pero lo viven como si fuera el primer día y una búsqueda de las más difíciles, con sus viejos y algo más lentos cuerpos, pero con una vitalidad admirable, se lanzan a la búsqueda del figurante. Y nos llena de gozo verles volver con el rostro de satisfacción y con el motivador en su boca demostrando que todavía son capaces de encontrar a esa persona perdida, aunque estuviera cerca. Con sus cuerpos cansados por el esfuerzo, pero satisfechos de demostrar que su valía está todavía intacta.

Aunque algunos puedan pensar que a un perro de cierta edad hay que dejarles tranquilos, sin hacer nada, tumbados en un rincón de la casa, no saben lo equivocados que están. Hay que darles ejercicio físico, estimulación mental, cubrir todas sus necesidades adaptadas a su edad, y en el caso de Golfo y Maya, esos pequeños entrenamientos les da vida, son sencillos, pero importantes para que su autoestima y confianza sigan intactas, y su masa muscular, que mengua con el paso de los años, se mantenga en las mejores condiciones posibles. Y sobre todo, no han visto la mirada de estos dos héroes de cuatro patas después de rememorar aquellos momentos, compartidos con esas personas uniformadas de rojo que los llevaban a infinidad de entornos con un objetivo común.

Como ya he dicho, dedicado a Golfo y Maya, que estarán ahora mismo descansando en su retiro familiar en casa de Narciso y Juan Luis. Y como no, a estos, que seguramente estarán trabajando y entrenando, sacando tiempo donde no lo hay para llevar adelante el grupo. Y sobre todo, dar una gran vida a sus perretes mayores.

IMG_3057El Vínculo con tu perro es una de las claves.

Autor: Máximo Bustamante

Fuente: SERPERRO.COM